No, no hablaremos de las drogas de síntesis que tan fuerte pegan en los luminosos templos de la diversión electrónica. Esta vez hablaremos, en parte, del Amor. En el libro de Eduard Punset que cité en el anterior artículo, se analizan las diferentes sustancias que segregan los humanos cuando se enamoran: la oxiticina y las endorfinas. Además, también está la fenitelamina. Según se cuenta, esta sustancia sólo se libera durante tres años. Curioso, porque mucha gente creía que el arte le debía mucho a las drogas externas al ser humano y, sin embargo, cabe la posibilidad de que se le deba más a la fenitelamina. Un libro estupendo y conmovedor que habla de los efectos de esta sustancia, tan conocidos por todos, y que considero como una de las historias de amor más impactantes es la novela del austriaco Stefan Zweig (1881-1942): “Carta de una desconocida”. En él, una mujer enamorada perdidamente de un hombre decide escribir una carta en la que le declara, repasando su vida, un amor de d...
Reseñas de libros clásicos