Hace años vi la película “Lo que queda del día” y me entusiasmó el personaje interpretado, magistralmente, por Anthony Hopkins. He decidido, por tanto, leer la famosa novela de Kazuo Ishiguro. No tiene desperdicio. Stevens es un mayordomo inglés que un día de 1956 decidió, aprovechando que su patrón (un americano) se iba de viaje, visitar a la antigua ama de llaves, miss Kenton. Durante el trayecto irá recordando momentos previos a la Segunda Guerra Mundial en los que sirvió, con esmero y en esa misma mansión, a Lord Darlington, un británico con sentimientos filonazis que había fallecido poco tiempo antes. Stevens inocente y muy fiel a su trabajo. Hijo también de mayordomo, su padre era un ejemplo de dignidad y represión de las emociones, dos características que también posee nuestro protagonista. En 1923, miss Kenton empezó a trabajar de ama de llaves y al equipo se sumó también el padre de Stevens. La relación entre miss Kenton y Stevens era tensa, y ella, pas...
Reseñas de libros clásicos