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Mostrando las entradas etiquetadas como Reflexiones

Reflexiones sobre el terror

“DEAD MAN WALKING”

La pena de muerte siempre ha sido un asunto polémico, sobre todo cuando la primera potencia mundial, EEUU, cuenta con muchos estados que la aplican. Descartada la silla eléctrica y otras formas de eliminación radical de criminales, es la inyección letal la que se ha decidido extender por razones “humanitarias”. La inyección se basa en la administración progresiva por vía intravenosa de un potente barbitúrico. Como podemos leer en la Wikipedia, “se usan tres sustancias conjuntamente: tiopental sódico, bromuro de pancuronio y cloruro de potasio. El tiopental sódico es un barbitúrico de acción muy rápida que hace perder el conocimiento al preso, la segunda es un bloqueador de placa mioneural no despolarizante, que paraliza el diafragma, impidiendo así la respiración, y el cloruro de potasio despolariza el músculo cardíaco provocando un paro cardíaco”. Se ha demostrado que con la pena de muerte no desciende el número de crímenes pero, ¿cuál puede ser el principal motivo por el que tenga ...

NO PODER CAMBIAR LA HISTORIA

Cuando uno repasa la historia, lee sobre las guerras, injusticias, masacres y demás páginas dramáticas de nuestra existencia, quisiera poder cambiarlas, darles un giro. Uno se acerca una y otra vez a un acontecimiento y siempre pretende que termine de otra forma. Las guerras mundiales, los genocidios… Me gustaría avisarles de que por ahí no pero, claro, nadie haría caso, como ahora muy poca gente se hace eco cuando se critican la violencia y las injusticias. En el mundo de la ficción también me ocurre con frecuencia, pero quizás fue con el libro “Crónica de una muerte anunciada” del genial Gabriel García Márquez (1927) con el que sufrí más. Cuando Santiago Nasar con su traje de lino blanco irrumpe en la escena sabes que lo van a liquidar. No tiene la culpa de lo que le acusan, pero da igual. Todo el mundo lo sabe, los asesinos se han dedicado a proclamarlo; todos, menos el que debería ser el más interesado, el propio Nasar, que se percata poco antes del fatídico desenlace. Cuando pas...

KARMA

Buda dijo que uno recoge lo que siembra, resumiendo así lo que se conoce como la “Ley del Karma”, doctrina que se basa en la premisa de que todos damos lo que recibimos y recibimos lo que damos, trasmitiéndose estas conductas reencarnación tras reencarnación y supeditando nuestras posteriores vidas hasta que rompamos esa rueda con el Nirvana. A veces pienso que es verdad, no lo de la reencarnación, sino que tu comportamiento te trae consecuencias, negativas o positivas; y otras veces pienso que no. El mundo está muy mal repartido. Sin embargo, es cierto que somos consecuencia de nuestras decisiones y responsables en parte de lo que nos pasa, sin obviar, claro está, que pertenecemos a un sistema en el que todo viene dado como si fuéramos sólo tornillos de un engranaje. Sobre el Karma destacaría una divertida serie, “Me llamo Earl” (2005).Trata de un joven cuya desastrosa vida da un cambio cuando le toca la lotería. En el mismo instante en que descubre que es millonario, lo atropella un...

QUITARNOS HASTA EL HÍGADO

Muchas veces uno dice que una cosa en cuestión le cuesta un riñón, o un ojo de la cara, cuando el precio es demasiado caro. Pero qué pasaría si realmente lo que compramos fuese un riñón o un ojo, o un hígado o un páncreas artificiales para poder seguir con nuestra vida. Órganos fabricados por multinacionales a precios descomunales que requieren una hipoteca difícil de pagar. En la película “Repo men” de Miguel Sapochnick (2010), Jude Law y Forrest Witaker interpretan a unos cobradores que recuperan esa mercancía vital. A diferencia de recuperar coches o casas, se ven obligados a abrir en canal a las personas para poder hacerse con aquel órgano en cuestión que no han podido pagar. Literalmente les cuesta un hígado o un riñón. ¿Avanzará tanto la ciencia como para que puedan fabricarse órganos necesarios del cuerpo humano y no haya que esperar a ningún donante? ¿Seguiremos tan atrasados como para continuar dependiendo de las deudas para poder vivir? Son reflexiones que me planteo constant...

¿QUIÉNES SOMOS? ¿DE DÓNDE VENIMOS? ¿ADÓNDE VAMOS?

Las preguntas que tradicionalmente se planteó la filosofía siguen todavía sin responderse o, por lo menos, no para satisfacer a la mayoría de nosotros. Cada día desencadena, entre el estrés de la vida moderna y el espejismo de la cotidianeidad, una serie de reflexiones obligatorias: ¿es esto para lo que estoy programado?, ¿puedo cambiar?, ¿cuánto me queda? En la obra maestra de Ridley Scott, “Blade Runner” (1982), basada en el libro de Philip K. Dick “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, se plantean esta serie de cuestiones en los replicantes, robots muy semejantes a los humanos y creados para servir a éstos últimos. Al cabo de los años, estos replicantes son conscientes de sí mismos y pueden volverse peligrosos; por ello y para evitar problemas, sólo viven cuatro años. Cuando un replicante se escapa, se da orden de eliminarlo, tarea para la cual se cuenta con una policía especial: los Blade Runners. En la película se escapan cuatro que, entre otras cosas, buscan respuestas...