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Mostrando entradas de julio, 2011

El grito silencioso

“El grito silencioso”, la novela del escritor japonés Kenzaburo Oé (Japón, 1935), es de esos libros que te van impactando poco a poco, con suavidad, estremeciéndote de tal modo que tienes que parar de leer y reflexionar sobre la historia que se está contando. Hay un momento en que sientes esa sensación en la espina dorsal, señal de la literatura que me gusta. Oé nos narra la vida de dos hermanos, Mitsusaburo y Takashi, enfrentados por una visión distinta de la vida y de la muerte. Nos cuenta la historia de la mujer de “Mitsu”, alcohólica y sumergida en la tristeza tras el nacimiento de un hijo con deficiencias. Los tres, junto con unos amigos de “Taka”, vuelven al pueblo de sus antepasados, donde la sombra de una antigua rebelión de campesinos llena de fuerza a Taka, que intenta emularla con trágicas consecuencias. Soledades, anhelos, frustraciones, vida y muerte son temas que se tejen magistralmente en las páginas de “El grito silencioso”, título que hace honor al libro, pues es lo q

UTOPÍA

Cuando uno plantea muchas veces que este mundo es desastroso y que lo mejor es cambiarlo, lo llaman utópico. El concepto “Utopía” se utiliza siempre para un mundo ideal inalcanzable en la realidad. Sin embargo, muchas veces es posible que vivamos ahora la utopía soñada por nuestros antepasados. La palabra “Utopía” ya la utilizó el pensador, teólogo y humanista inglés Tomás Moro (Londres, 7 de febrero de 1478 - Londres, 6 de julio de 1535) para referirse a una isla, la isla de Utopía, donde sus habitantes vivían en una sociedad perfecta. Las ideas que florecen en este libro me han impresionado por lo avanzadas que son. La organización de la sociedad, en unidades familiares que, a su vez, eligen unos representantes, cuenta con una tolerancia religiosa y un rechazo al lujo destacables. Además, en esta sociedad perfecta, la jornada laboral no excede de las seis horas diarias, debido a que es necesario repartir el trabajo y las tareas penosas, fundamentalmente en la agricultura, base de la

El Predicador

Hacía tiempo que no leía una cosa tan brutal como el cómic “El predicador”, obra del guionista Garth Ennis y el dibujante Steve Dillon. Ya empecé a coleccionar los títulos individuales, pero al final me hice con los volúmenes recopilados por la editorial Planeta en su colección Vértigo. Aunque sólo he leído el volumen 1, he de decir que el nivel es sublime. Un predicador fumador y pendenciero que recibe la visita de un ser mitad ángel mitad demonio que lo termina poseyendo, un amigo vampiro y rockero y una exnovia que vuelve a colarse por él son los personajes principales que alumbran estas páginas. Pero los secundarios no os dejarán indiferentes: policías, fantasmas, jóvenes locos, ángeles, conspiradores a nivel mundial, Dios, el Demonio…; una auténtica amalgama de locos interesantísimos. El tono de los diálogos quizás hiera la sensibilidad de algún lector, pues no faltan los tacos y las expresiones malsonantes, pero forman parte del humor negro del que hace gala esta genial obr